La dificultad de encontrar trabajo después de los 45

Los “grandes” normalmente tienen más respuestas y muchas veces mejores soluciones, cuentan con una capacidad de análisis importante, se les respeta, se les pide consejo. Pero ¿Por qué se les considera cada vez menos en las oportunidades de trabajo? ¿Cuál es la razón de excluir gente que puede tener grandes cualidades para un puesto? ¿Por qué los empleadores piensan que sus candidatos no deben exceder cierta edad?

El mundo millenial ha venido a refrescar con intensidad, tecnología y pragmatismo el mundo laboral en los últimos años, contribuyendo a un escenario más dinámico y competitivo. Esto ha puesto en jaque a las tradicionales formas de trabajo, aquel puesto fijo con ascensos programados por antigüedad ya quedó obsoleto, se visualiza hoy una forma de trabajo horizontal, con la meritocracia como principal engranaje al éxito. Muchas personas mayores han encontrado grandes dificultades para adaptarse o ingresar a este universo de competitividad desenfrenado. Los MBA, Maestrías, Diplomados y Estudios de alta Especialidad, que siendo muy útiles si se combinan con experiencia, se han transformado en el “secreto del éxito” para quienes desean en poco tiempo lograr puestos importantes, prosperidad económica o reconocimiento social. Sin embargo mucha (no toda) de la vorágine académica que prolifera en el mundo hoy no es sino una forma teórica de resolver problemas, los cuales gente con experiencia y años de trabajo quizás pueda solucionar más adecuadamente. No es que los nuevos talentos no puedan, al contrario, la gran cantidad de información y facilidad en el uso de las herramientas con las que hoy cuentan, los hace muy valiosos.

Las empresas deben dejar el miedo al costado y mirar con mayor confianza a personas con experiencias relevantes, aquellas que se han podido insertar en la nueva forma de entender el trabajo; horizontal, por objetivos o tecnológico. Sumando la capacidad de liderazgo, análisis y resolución de problemas complejos, serán muy valiosos en las organizaciones. Están ansiosos de nuevas oportunidades y muchos se esfuerzan en mantenerse a la vanguardia de la tecnología. ¿Por qué no darles una oportunidad?